FINLANDIA. “Su nombre proviene del germánico ‘Finn: cazador, recolector o buscador’. De aquí sale el término anglosajón ‘Find—buscar’.”
Es un pueblo que honra a la Humanidad.
LOS HEBREOS. En el siglo VIII este territorio era una provincia sueca. Nuestra permanencia en el lugar estuvo condicionada con la aceptación de convertirnos al cristianismo.
Recién en 1782 se tomó conocimiento de la presencia de un paisano: era el comerciante de origen sueco Jacob Veikkanen.
En 1809 este territorio pasó a ser un ducado del Imperio ruso.
Los varones, entre doce y veinticinco años debían alistarse en el ejército por un periodo de veinticinco años.
A cada comunidad se le asignó una cuota determinada de reclutas. A los oficiales hebreos se les encomendó la tarea de designar a los futuros conscriptos. Para no seleccionar a los jóvenes que estaban casados con hijos, se escogían niños de ocho o nueve años, falsificando sus edades.
La primera sinagoga se inaugura en 1870. La primera escuela funciona en Helsinki entre 1893 a 1900.
En nuestra lucha por lograr la igualdad de derechos nos encontramos con la firme oposición del clero católico.
En 1872, dos miembros del Parlamento finlandés solicitan la revocación de las limitaciones que obran contra la comunidad hebrea. La propuesta es rechazada
En 1917, tras su separación de Suecia, sus flamantes gobernantes nos consideraron ciudadanos en el uso de sus plenos derechos.
A principios del siglo XX, básicamente después de la insurrección rusa de 1905 en contra el régimen zarista, muchos hebreos se involucraron en el naciente movimiento socialista.
Durante la guerra ruso-- finlandesa, 1939-40, nos alistamos en la defensa de este país.
Un año después, cuando Finlandia se unió a los alemanes para combatir contra la URSS, con la finalidad de salvaguardar su territorio, nos vimos combatiendo al lado de los nazis.
Ninguno de nuestros combatientes se vio discriminado.
Las presiones germanas se dejan sentir a otros niveles.
Las autoridades finlandesas, presididas por Carl Gustaf Emil von Mannerheim (n. 1867), se niegan a adoptar cualquier legislación de carácter antisemita: “FINLANDIA NO TIENE UN PROBLEMA JUDÍO."
FRANCIA. “Su nombre deriva de ‘Tierra de los francos’, pueblo germano que invadió la Galia durante el siglo V, en tiempos de la caída del Imperio Romano de Occidente.
De la fusión de francos (germanos) con los galos (celtas) —ambos hablantes de lenguas indoeuropeas— nace él francés.”
LOS HEBREOS. Nuestros inicios tuvieron que ver con la expulsión de ciertos miembros de la clase dirigente proveniente de Judea, quienes se asentaron aquí.
En la Edad Media, los radhanitas, comerciantes de origen hebreo impulsaron el comercio internacional.
En el siglo XI, Francia se convirtió en un polo de atracción para la cultura hebrea, albergando en el Norte a las comunidades de origen asquenazí y, en Provenza al Sur, la sefaradí.
NUESTROS PROBLEMAS comenzaron con las Cruzadas (siglo XII); con los procesos entablados a los que seguían los dictados del Talmud (siglo XIII) y, finalmente, con las expulsiones producidas en el siglo XIV. La excepción fue la comunidad de los comtadinos que vivía con cierta tranquilidad en Venaissin y que estaba bajo protección papal.
Los judíos comtadinos (también conocidos como JUDÍOS DEL PAPA--Juifs du Pape (o)), era el nombre dado a los miembros de una comunidad hebrea asentada desde la Edad Media en el Condado Venaissin, así como en otras áreas cercanas a Avignon.
En el siglo XVI llegaron a Burdeos conversos provenientes de Portugal. Si bien algunos de ellos adoptaron definitivamente el catolicismo, la mayor parte continuó practicando el judaísmo en secreto.
En el siglo XVIII la Revolución francesa fue seguida por una mutación profunda y decisiva para el judaísmo mundial: Francia fue el primer país de Europa en emancipar e integrar a los hebreos a la nación; sin embargo, esta adquisición de la igualdad ante la ley suscitó el renacimiento de un antisemitismo típicamente francés, el cual se reveló en el ‘CASO DREYFUS’.
Temporalmente contenido, el antisemitismo regresó con fuerza en el siglo XX, en la Francia de Vichy.
Debido al Holocausto, la comunidad hebrea estuvo profundamente marcada por la desaparición de una cuarta parte de sus miembros y, en particular, de los extranjeros presentes en territorio francés en 1940.
Sin embargo, el asesinato de hebreos fue marcadamente inferior a a otros países de Europa ocupados por el régimen nazi, tales como los Países Bajos o los países de Europa central.
En los años 1950 y 1960, hubo un fuerte flujo de sefardíes lo que transformó a la comunidad francesa. Eran los llamados pies negros-- pieds-noirs, provenientes de Marruecos, Túnez y Argelia.
El caso Dreyfus. Tuvo su origen en un error judicial con un trasfondo de espionaje y antisemitismo, en el que la víctima fue el capitán Alfred Dreyfus (n. 1859.)
Durante doce años, de 1894 a 1906, conmocionó a la sociedad francesa marcando un hito en la historia del antisemitismo.
Uno de los más importantes escritores franceses, y representante del Naturalismo literario, EMILE ZOLA (n.1840), fue el primero en hablar de la inocencia de Dreyfus mediante la publicación de una nota periodística que denominó: “Yo acuso”.
Su entrega en la defensa de un inocente lo llevó a enfrentarse a una sociedad que lo asesinó.
EL ANTISEMITISMO DE L’OREAL. El francés Eugéne Schueller (n. 1881), fundador de la empresa líder mundial en cosmética y belleza y creador del teñido capilar para mujeres odiaba a los “rojos” y a los hebreos. Apoyó a Hitler, a Mussolini y a Franco.
Y protegió a los jerarcas nazis, que huyeron después de la derrota alemana.
Otro hijo de puta también relacionado con la cosmética, FRANÇOIS COTY (n. 1874), no necesitó maquillarse para demostrar todo el odio que nos tenía: se dedicó a difundir Protocolos de los sabios de Sión.
RECORDANDO A LOS JUSTOS. El pastor protestante André Trocmé (n. 1901) y su esposa Magda Grilli (n. 1901), acogieron a refugiados hebreos que venían de España, tras el establecimiento del régimen de Franco. El lugar fue la ciudad de Le Chambon-sur-Lignon.
Con el dinero aportado por los Cuáqueros pudieron atender las necesidades básicas de cinco mil personas.
A pesar de la detención de Trocmé, del pastor Theis y del director de escuela Roger Darcissat, los habitantes de Le Chambon siguieron resistiendo.
Trocmé logró escapar y esconderse. En 1944 su primo Daniel fue encarcelado, torturado y gaseado por los nazis en el campo de concentración de Maidanek.
Una holandesa, criada en Francia, Gabrielle Weidner (n. 1914) combatió en las filas de la Resistencia y ayudó a salvar la vida de ochocientos hebreos.
El 26 de febrero de 1944, la Gestapo la arrestó. Murió a causa de una desnutrición, en el más grande de los campos de la muerte: Ravensbrück que estaba a noventa kilómetros de Berlín.
(continuara.todos los capitulos en el rincondelosimpios.blogspot.com)
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