Thursday, November 4, 2021

TODO HUELE A SANGRE (12)

  

LITUANIA.  “Su nombre  deriva  del latín ‘Litus—Tubos’, haciendo referencia a las trompetas de madera que construían  las tribus lituanas del siglo XVI.”

LOS HEBREOS. En el siglo XVIII constituíamos una sólida comunidad en la ciudad de Vilna conocida como la  "Jerusalém   lituana."

En un  ambiente espiritual y cultural nació   Elijah (1720), considerado el último de los grandes rabinos medievales y a la vez el primero de los modernos.    

A los 33 años de edad, recibió el   título de genio—gaón. 

Su vida y su percepción  sobre el  judaísmo contrastaban intensamente con el enfoque místico que le dio  BAAL SHEM TOV, el  fundador Jasidismo, quien le puso énfasis  a las  emociones y a los sentimientos del hombre religioso.

 Al producirse la invasión alemana en junio de 1941 vivían aquí   doscientos mil hebreos.

Una patota impulsada por los alemanes provocó   verdaderas matanzas humanas como la ocurrida en el bosque de Pomar donde se exterminó  a la colectividad de Vilna.  

A fines de 1941 quedaban con vida en  unos cuarenta mil hebreos. Dos años después fueron liquidados    infantes, niños y ancianos del gueto de Kovno.

Ante el avance del ejército soviético los alemanes cerraron el gueto y su población fue  deportada a diferentes campos de concentración.

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LETONIA.  “Deriva del nombre local ‘Latgale’, de origen germánico.”  

LOS HEBREOS. La escasa población hebrea, unas setenta mil almas, fue   exterminada  durante la SGM.

A fines de julio de 1941 las unidades operativas alemanas (Einsatzgruppe) llevaron  a cabo el primer asesinato en masa de hebreos. Hasta octubre habían sido masacrados cerca de cuarenta mil.  

Los treinta mil hebreos que residían en   Riga, fueron  encerrados en dos guetos.

Con la llegada del alto jefe de las SS Friedrich Jeckeln  comenzó  el asesinato del resto de los hebreos.

Unos  veinticinco mil  fueron   fusilados en masa en el bosque de

Rumbala.   También los residentes de los guetos de Dvinsk y Liepaja

fueron masacrados  entre  noviembre y diciembre de 1941.

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NORUEGA.   Significa “Camino al norte.”  

LOS HEBREOS. Aquí la conformación de la comunidad fue   tardía.

En 1897 la población hebrea  sumaba alrededor de trescientas almas.  Al comenzar la Primera Guerra Mundial, la cifra aumentó a dos mil  a raíz de la ola migratoria procedente de los Balcanes  y Polonia.

Con el ascenso de Adolfo Hitler al poder en Oslo se  creó   el partido Unión Nacional  , encabezado por el  hijo de un sacerdote luterano, Vidkun Quisling.

El nuevo régimen se fue   familiarizando con las prácticas del nazismo.

Cuando los nazis invaden el país, la población local les hacen sentir a gusto.  

A los hebreos se les    prohíbe  abandonar el país.   

Setecientos sesenta  hebreos  perecieron  en los campos de concentración.

Quisling, al finalizar la guerra,   fue  ejecutado.

 FREDRIK JENSEN (n. 1925), el único noruego laureado con la cruz de oro nazi pasó un tiempo recluido en un hospital militar de Viena, para ser luego internado en la prisión que los americanos habían instalado en el antiguo campo de concentración de Dachau.

Tras diez  años de encierro, fue  liberado. Amasó  una fortuna al crear una compañía de maquinaria industrial.

Aribert  Heim,  más conocido como   “Doctor Muerte”, ha sido  uno de los verdugos más buscados  de post guerra

Hubo distintas versiones de su existencia.  Unos dicen que  fue  localizado   en el año 2005, en  una pequeña localidad de la Costa Brava catalana. Estaba   protegido por una red nazi y colaboradores españoles.

Según una publicación israelí de 2007,  Heim fue secuestrado en Canadá y llevado a Santa Catalina frente a la costa de California, donde fue asesinado por un equipo de cazadores de  nazis.

La familia del criminal dijo que  había  fallecido en 1993 en Argentina, pero no se mostró el  certificado de defunción.

Finalmente están los que dicen que   vivió durante muchos años en El Cairo, bajo el alias de Tarek Farid Hussein y que  murió allí el 10 de agosto de 1992. Su tumba y su cuerpo no han sido encontrados.

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Los polacos no son católicos, son satánicos.” Tomás Piatek.

Si Dios existiera este país no debería de existirPOLONIA.  “Del término polaco de ‘Polska’, que  es el nombre dado a  las tribus Polanie ---zona de campos.”

LOS HEBREOS.  Durante la Edad Media, comerciantes provenientes del Mar Caspio, los Radhanitas, fueron  los primeros en llegar aquí y conformar una  comunidad en   la ciudad de Przemyśl que estaba bajo soberanía rutena (pueblo eslavo ucraniano.)

Contemporáneamente hay  otra comunidad  viviendo en  Gniezno   en el centro oeste del país.  

Durante  su  reinado,   Casimiro III, el grande (n.1310), amplió  los derechos de toda la población y por ello fue apodado "Rey de los siervos y de los hebreos.”

          Mientras  disfrutábamos  de una gran tranquilidad, en algunos  

          lugares  cercanos  a la frontera con Alemania, fuimos   víctimas

de persecuciones: nos culpaban de ser los causantes de la Peste Negra.  A causa de esta terrible mentira, diez mil hebreos fueron torturados  y asesinados.

La vida es una fotocopia.    

Un monarca tolerante,  Boleslao III (n. 1085),  permitió   la llegada de los   Jázaros, armenios convertidos  al judaísmo.  

LA   IGLESIA CATÓLICA, en connivencia con los  Estados alemanes, se dedicó   a maltratarnos. En cambio encontramos protección de algunos príncipes   quienes nos consideran   útiles para el desarrollo económico del país.    

 LOS  SACERDOTES pertenecientes a la Compañía fundada por San Ignacio de Loyola, (Iñigo López de Recaudé n. 1491), estaban  nerviosos    por la gran cantidad  de católicos que se iban  convirtiendo  al judaísmo.

En nuestra gente no  existía  el analfabetismo. La educación se iniciaba   entre los  cuatro y cinco años, con una  duración de ocho.  

La escuela   se  sostenía    con las cuotas que pagaban los alumnos.  

La educación de los huérfanos y de los  niños indigentes estaba a cargo de la comunidad.

Entre los católicos solamente sabían  leer y escribir los  miembros del clero y  de la nobleza.

  En 1620 Segismundo III nos  otorgó  una   efectiva autonomía lo que nos permitió  una amplia reorganización de nuestras  kehilot.   

Para desgracia nuestra iba a aparecer  en escena el cosaco, (“saqueador”, en el lenguaje tártaro), un antisemita rabioso.  Pertenece a un pueblo asiático  que vive   a lo largo del río Dniéper,  entre Rusia y  Ucrania.

El aventurero BOGDAN JMELNITSKI  (n. 1593),  atamán ---comandante cosaco, aliado de los tártaros, derrotaba   al ejército polaco.  

Los  campesinos ortodoxos griegos, de ambas márgenes del Dniéper, soltaron  el arado y se unieron   al levantamiento para vengarse de los  católicos. Al mismo tiempo arrasaron con nosotros.  

Solamente en Nemirov  asesinaron a mil quinientas personas.     

Nuestra gente quiso  vengarse   pero fueron    contenidos por el  gran rabino Aarón ben Meir  quien temía  que  los cosacos tomaran  represalias.     

Como desconfiaba  de  la nobleza,  el rey Juan Casimiro (n.1609) decidió   conformar con los hebreos una milicia sabiendo de nuestra lealtad.    

Cuando el monarca polaco  tuvo la mala idea de declarar  su fidelidad  al zar Miguel Iº,   enojó   a los cosacos quienes de inmediato invadieron  Polonia y con la colaboración de grupos  católicos aniquilaron a medio millón de hebreos.

Nunca más nuestra vida sería igual. Iría de mal en peor, con el  final por todos conocidos.

En el año  1712 el zar  Pedro,  el grande (n. 1625), extendió  su imperio a este país. De inmediato  CERRÓ  VARIAS SINAGOGAS PARA IMPEDIR LA CONVERSIÓN  AL JUDAÍSMO DE MUCHOS DE SUS NOBLES.   

SUEÑOS MESIÁNICOS. Un joven de veintidós años,   Shabtai Tzví (n. 1626) hizo un viaje  a Israel. Detenido  por  fuerzas otomanas, zafó al convertirse    al islam.   

A Jacobo Querido su mesianismo le duró poco.  Sometido a una constante persecución también se convirtió al Islam.

En  la intimidad se mantuvo fiel a la fe de sus mayores.

 Jacobo Frank (Leibovich n. 1726) era  un simple charlatán. Quienes creyeron  en él, después lo persiguieron.  Se refugió  en  Alemania y nunca más se supo de él.  

    La  relevante  figura  de Israel ben Eliézer--- BAAL SHEM TOV, (BESHT n. 1698), era calero en los Cárpatos cuando inició  su prédica.

Tuvo  un  enorme poder de convencimiento lo que le permitió movilizar  multitudes.  

Cuando muchas minorías se mantenían  al margen, nosotros combatimos por la independencia de Polonia (1918), uniéndonos a las fuerzas del  líder nacionalista Josef Piłsudski (n. 1867.)

LA RUTA DE LA MUERTE.   Los polacos, como muchos otros pueblos eslavos,  no dudaban en apalearnos.

Después de la PGM los pogromos se multiplicaron. Se nos achacaba  una presunta vinculación con  la revolución  bolchevique. Más de un cuarto de millón  fue  masacrado.

En 1919  los polacos  atacaron a los ucranianos para apoderarse  de

Lvov y, de paso ejecutaron a  cincuenta dirigentes de las colectividades hebreas de  la vecina Lituania.

En  1930 nuestros estudiantes cansados de estar  encerrados en los guetos, pidieron  ser incluidos en la educación pública.  Fueron  muy pocos los que  lograron su cometido, porque las huestes  hitlerianas  ya golpeaban  a las puertas de Europa.  

Entre 1935 y 1937  eran  asesinados setenta y nueve hebreos  y  hubo  más de quinientos heridos en distintos  actos  antisemitas.

Al comenzar la SGM, nuestra gente estaba empobrecida por la discriminación a la que se veía  sometida.

Y nuestra comunidad polaca fue  a parar a los campos de exterminio, ante la pasividad una población local que, en su gran mayoría,  colaboró con los nazis.

MIS GLORIOSOS HERMANOS. No todos los hebreos se comportaron   como corderos cuando se abrió ante ellos el infierno.  

Mujeres y hombres  se reencarnaron  en  los héroes de Betar y Masada, aceptando la muerte, luchando o suicidándose antes de caer en manos asesinas.

En 1942 se produjo el  LEVANTAMIENTO DEL GUETO DE VARSOVIA.  La promovieron   fuerzas integradas  por   veintidós unidades de combates: dieciocho pertenecían  a  los movimientos  sionistas y  cuatro vinculadas al  Bund.  

La jefatura recayó  en el líder de la  Joven  Guardia--- Ha- Shomer ha-Tzair,  Mordejai Anilevitch (n. 1919.)   

Después de más de una semana de  una lucha cuerpo a cuerpo, los alemanes sufrieron  grandes pérdidas  viéndose obligados a pedir refuerzos.  

El 8 de mayo de 1943 tropas nazis   rodearon el principal reducto de los combatientes clausurándoles toda  vía de escape.  

El comandante  de una de las unidades, Arié Wilner (n. 1917), propuso  no entregarse y Anilevitch aceptó.  

Otro de los líderes, Lutek Rothblatt,  primero mató  a su propia madre y luego se  suicidó.

 En Cracovia noventa varones  y tres muchachas estudiantes de un seminario  religioso  se suicidaron para no  ser atrapados con vida por el enemigo.  

En junio de 1941, durante la invasión alemana a Lituania la población hebrea estaba recluida  en el  gueto de Vilna.

Uno de sus jefes,  el  poeta ABBA KOVNER (n. 1918), a quien yo conocí personalmente, se escapó   con varios de sus amigos a un convento dominico en los suburbios de la ciudad. Regresó  al poco tiempo y

tomó   parte de la Organización de Partisanos Unidos (OPU) que funcionaba  dentro del gueto.  Su  comandante era  Isaac Wittenberg  (n. 1907), secundado por Kovner y por el máximo dirigente del movimiento Betar,  Joseph Glazman (n. 1912.)

Wittenberg  fue  arrestado el 5 de julio de 1943. Mientras  era conducido fuera del gueto, miembros de  OPU  atacaron a su custodia y lo liberaron.

Los alemanes dieron  un ultimátum para que Wittenberg  se rindiera.

El 17 de julio de 1943   fue  encontrado  muerto en su celda: había ingerido una pastilla de cianuro. Se cree que el tóxico se lo entregó   el responsable civil  del gueto de Vilna, Jacob Gens (n. 1905). A éste lo asesinó la Gestapo diez días después que el gueto fuera liquidado.

 

Las mujeres   combatieron  a la par de los hombres y con idéntica  bravura: TZIVIA LUBETKIN (n. 1914),   lideró  el gueto  de Varsovia. Y JAIKA GROSSMAN (n. 1919),  organizó la resistencia de Bialistok, su ciudad natal.

A pesar de estar escrito en idish y con todas las dificultades que tenía  para poder leerlo,   me apasionó el libro que relataba la vida del  médico,  pedagogo, educador y  escritor,    JANUSZ KORCZACK (Henrik Goldschmidt n. 1878), quien pudo haber salvado su vida,   pero prefirió acompañar a sus   alumnos al campo de exterminio de Treblinka.

 LA MASACRE DE JEDWABNE. El  10 de julio de 1941 fueron quemados vivos aproximadamente mil seiscientos hebreos a manos de sus vecinos polacos.

Hasta el año 1970 se culpó a los   nazis por este suceso. Sin embargo, el profesor  norteamericano de origen polaco, Jan Gross (n. 1947), consiguió demostrar que, aunque los alemanes fueron testigos del suceso y probablemente simpatizaron con los

miserables, fueron los propios polacos los que se encargaron de ejecutar la masacre.

El   clero católico  no  hizo nada para  impedir que sus fieles fueran asesinos.

Hoy,  la Iglesia mantiene una actitud ambigua. Para el obispo   Estanislao Stefanek,   todo el asunto es una conspiración contra su país.  

 El cardenal primado, Yosef Glemp, no niega la participación polaca en el crimen, pero pide que los rusos se disculpen   por  supuestos asesinatos de polacos cometidos cuando ocuparon el país. 

 

RECIBIERON  SU PROPIA MEDICINA.  Los rusos no lo hicieron por querer  vengarnos de las tropelías polacas, simplemente los  masacraron por ser tan bestias los unos como  los otros.  

En 1943, en el bosque de Catín, cerca a la ciudad rusa de Smolensk, el ejército alemán de ocupación descubrió una gran cantidad de sepulturas que contenían en principio los cuerpos de cuatro mil cuatrocientos oficiales polacos.  Las víctimas habían recibido un tiro en la nuca cuando estaban arrodilladas. Los nazis culparon a los soviéticos y éstos acusaron a los nazis, diciendo que las matanzas  ocurrieron cuando Alemania había ocupado la zona, en 1941.

Las investigaciones realizadas  por la Cruz  Roja confirmaron  que los asesinatos en masa había sido obra de   la policía secreta de uno de los mayores criminales en  la historia de la Humanidad: el georgiano  José  Stalin.

 En 1990  la Unión Soviética admitió oficialmente la matanza, agregando   que sus ejércitos habían exterminado  otros diez mil oficiales polacos. Sin embargo, sus cuerpos nunca  fueron encontrados.

El notable director de cine polacO ANDRZEJ WAJDA (n. 1926) recreó LA  TRAGEDIA DE cATÍN  en un film memorable  que mereció el Oscar a la producción extranjera del  año 2008.  

 RECORDANDO A LOS JUSTOS.  Setecientos   polacos   murieron  tratando  de salvarnos.   

El  miembro del Ejército de Cracovia-- Armia Krajowa, Witold Pilecki, organizó un movimiento de resistencia en Auschwitz, y un par suyo,  Jan Karski trató de dar a conocer el Holocausto a mundo que se mantenía indiferente.

Otro miembro de la Resistencia, Henryk Iwanski, dirigió acciones en apoyo a los combatientes del gueto de Varsovia. 

En la localidad  de Markowa, diecisiete hebreos sobrevivieron al permanecer  oculto en casas de  familias católicas.    

Wiktoria y Józef Ulm, sus seis hijos y un bebé nonato fueron fusilados por los alemanes por  ayudar a dos familias hebreas.

Dorota y Antoni Szylar, ocultaron a siete miembros de una familia durante toda la guerra. La misma actitud fue la adoptada por Julia y Józef Bar,   quienes  escondieron a cinco miembros de una familia.

El encargado de negocios en Budapest, Henryk Slawik, emitió miles de documentos  notificando que “éramos cristianos.” Lamentablemente fue atrapado y deportado al campo de concentración Mauthausen,  en Austria, dónde fue asesinado.   

El pintor polaco Nicolaus Rossini (n. 1898), ayudó a muchos huérfanos a ponerlos fuera del alcance de los nazis. Fue ejecutado  en el campo de concentración de    Kraków-Plaszów cerca de Cracovia.                          

 

 

 

 

 

Wednesday, October 6, 2021

NO SOY FAMOSO PERO TENGO ALGO QUE CONTAR (53).


REFLEXIONES FINALES.

--- La vida no tiene sentido. Ni siquiera para Dios.

--- La gran tragedia de la vida es la muerte.

--- Si algo le  sobra a la vida es la vida misma.

--- Para muchos la vida es  tan aburrida que deciden acortarla,

--- Las  sociedades se repiten en su violencia, como aquellas que inundaron el  Medioevo.  Porque la condición perversa del ser humano nunca cambiará.

--- No  vale la pena  lamentarse de  aquellas cosas que no se han sabido gozar.

--- El trabajo produce un daño irreparable. Es como un golpe de nocaut. Cuando el hombre reacciona, ha perdido la pelea, es decir la vida.

---La ignorancia hace más inteligente a los idiotas.

 --- Cuando un viejo eructa es un chancho, cuando lo hace un joven es  cool.

--- Hay muchos jóvenes que odian a los viejos porque son el reflejo de cómo  ellos se verán  en el  futuro.

--- El hombre se vuelve piadoso cuando está próximo a morir.

 ---Es increíble la disociación que existe entre mi ser interior y mi cuerpo. Por fuera envejezco y por dentro me mantengo jovial.

--- El rico aborrece al pobre sin embargo, no duda en explotarlo.

--- El dinero es una planta venenosa que intoxica  a millones de  familias.

--- Los dirigentes políticos se  vuelven amnésicos cuando ocupan un cargo.

--- Mi Mujer me jura que me sigue amando como aquel día que se enamoró de mí.

 Y yo sé que ella es merecedora de todo mi amor. Y esa pasión me hace sentir  sexualmente activo.

--- No hay nada más gratificante  que vivir con una bella mujer. Se la valora mucho más cuando uno se despierta.

--- Es una pena que los recuerdos no se puedan palpar.

--- La computadora me permite salir al exterior sin necesidad de abandonar mi

habitación. ¡Qué maravilla! Cuando hablo con ella, sé que me entiende. 

--- Partiré sin dejar huellas, ni tumba que me recuerde. Me molestan las visitas.                                                                          

--- Me estoy ahogando;  me iré a nebulizar.  ¿O acaso es el final?

 

NO SOY FAMOSO PERO TENGO ALGO QUE CONTAR (52).

 

MI VIDA Y SUS INFIERNOS

 

PROHIBIDO REBELARSE. Muchos internos del gariátrico israelí LA HUMILLACION   solo sabían expresarse     llorando o gritando.  Esta forma de hacerse entender  le molestaba  al  Encargado del Personal quién rápidamente le ordenaba a la Enfermera Jefe que  callara  a los  incordiosos.    Se los medicaba. Idéntica suerte corrían  los que pedían más comida, los que querían un mejor trato y aquellos que decían la verdad.  En La Humillación los residentes tenían que ser  mansos y tranquilos.

***Hubo un caso que  me golpeó fuertemente. Una señora, de unos sesenta y  cinco años de edad llegó  a La Humillación porque   su hija  no la  podía seguir cuidando: se le había presentado un trabajo que la iba a tener alejada del país por mucho tiempo.   

A esa señora se le asignó  una habitación en el ala contraria  a la que yo atendía.

La nueva habitante de  La Humillación demostró tener apetencias sexuales como cualquier ser normal.    El problema que en el geriátrico no se admitían las relaciones intimas  entre gerontes.

La Enfermera jefe la trató   como a una ninfómana. Y mediante la administración de unos medicamentos la sumió en un profundo letargo. Un día no vino a desayunar.  Fui  hasta su habitación.  Me  encontré con una mujer atada a la cama. Tenía  puesto un pañal y  una  sonda vesical. Mantenía los ojos cerrados. Nunca más volvió a  caminar.

Cuando su hija regresó del exterior  y preguntó qué había pasado con su madre que estaba tan deteriorada el  Encargado del Personal  le hizo  el cuento. Y en esto quedó todo.  

El árabe israelí, el mismo que denunció al rabino por montarse a la joven de  Bujara, se encargaba de  higienizar a la ninfómana. Cuando le tocaba  las zonas  pudendas la pobre se retorcía de  placer. A esta mujer ni un regimiento la hubiese logrado serenar.

Estando en  su silla de ruedas  buscaba un punto de apoyo que le permitiera  frotarse.         

*** Uno de los internados tenía una hija que venía a darle de comer todos los mediodías. El hombre  tenía  muy mal carácter. Exempleado bancario, era obsesivo con su cuerpo y su ropa. Había que bañarlo y afeitarlo todos los días.  Yo le había agarrado la vuelta y a pesar que no estaba entre mis pacientes, me  habían pedido que me encargara de él.  

A los dos meses me  quitaron esa responsabilidad, sin decirme el por qué de esta decisión.

La hija del exbancario se puso furiosa. Le dijeron que si no estaba conforme que se llevara a su padre a otro sitio. La pobre se fue al mazo. También se apichonó cuando dijo que iba  realizar una  denuncia  policial por  el robo del reloj de oro de su padre.   

El dueño del geriátrico volvió a amenazarla con rajar a su progenitor.  La mina se calló.  * *** Había un   solterón que  se desvivía cuidando a su madre.  Él se encargaba de cobrarle su magra pensión  y con esa plata darle  algunos gustos.  

Una noche se apareció un hermano suyo reclamándole un pedazo de ese dinero. Como el hijo pródigo se lo negó  el Caín le  metió tremenda trompada que no solamente lo tumbó sino que en la caída se quebró un brazo.

Este  bochornoso espectáculo lo presenció la  madre   que no paró de gritar viendo como sus hijos se peleaban.  

***Un hombre fornido, cuyos músculos aún estaban  intactos, que bien podía haber vivido fuera de La Humillación, estaba desconsolado  porque sus dos hijos lo tenían  abandonado.

Estos hijos pródigos le habían vendido   un inmueble que estaba en pleno centro de Tel Aviv, cuyo valor superaba el  millón de dólares.  

El tipo  se lamentaba: “No son capaces de traerme ni  una mísera fruta  sabiendo lo mal que se come aquí.”

En marzo de 1998 los   hijos del Hombre Fornido   se fueron de  vacaciones  con sus respectivas familias a Tailandia.

Agradeciéndome  el buen trato que yo le brindaba al padre, me trajeron de regalo  una camiseta  de  tan burda confección que, después del primer  lavado, no me sirvió ni siquiera de pañuelo.

Durante el año y medio que estuve en La Humillación noté que  las   mujeres  no le tenían paciencia  a sus maridos internados. Había  como un rechazo hacia ellos. No ocurría lo mismo cuando  era a la inversa.

***SILLA DE RUEDAS. La representación más antigua se encontró en un grabado chino que data desde antes del año 525.  La primera fue fabricada en 1595 para el rey español Felipe II (n. 1527) A principios de 1930, el ingeniero Harry Jennings fabricó la primera silla de ruedas de acero tubular plegable para Herbert Everest, un amigo parapléjico suyo.

“En todos los hombres está presente la corrupción: sólo es una cuestión de cantidades”. Carlo Dossi (escritor y diplomático italiano.)

***LA CORRUPCIÓN VERSIÓN ISRAELÍ.  En Israel,  durante mi estada (1997—98), , hubo dos acontecimientos de gran impacto social:   los Juegos Macabeos,   (los olímpicos de las comunidades hebreas del mundo);   y  los festejos programados por los Cincuenta años de la recuperación de una parte del suelo patrio,  después de dos mil años de dominación extranjera.       La primera Macabiada se realizó  en el año 1932

El acto inaugural de los Juegos fue en  el Estadio Municipal de Ramat Gan.  Como los   trabajos venían demorados se tuvo que   improvisar sobre la marcha. Algo que es común   en los  países que tienen un alto índice de corrupción.

Cuando las cosas se hacen a las apuradas aumentan los presupuestos y  es cuando  dirigentes y  funcionarios meten sus manos en las latas.

El desfile de las delegaciones  se televisaba  en directo para  todo el país. La primera en marchar  fue la  representación australiana. Cuando los deportistas oceánicos ingresaron al estadio  la pasarela se quebró y muchos  de ellos se cayeron a las aguas contaminadas del río Yarkón.

Cuatro deportistas fallecieron en el acto y muchos otros resultaron gravemente heridos.  Una nadadora   debió ser operada en reiteradas oportunidades para poder corregirle los daños corporales y faciales sufridos en la  inesperada  zambullida.

Los platos rotos los pagó   el contratista de la obra. Los otros involucrados directa o indirectamente en ese trágico suceso nunca fueron llevados al banquillo de los acusados.   

TAMBIÉN QUEDÓ   AL DESCUBIERTO  la actitud desaprensiva de muchas de las   fábricas   instaladas a orillas del Yarkón:   depositaban sus desechos en el lecho del río. Muchos  deportistas juraron no volver a Israel mientras  el país fuera gobernado por el impresentable Netanyahu.

Si la Macabiada fue un baldón para el país, los actos programados para festejar las Bodas de Oro  de la creación del  Estado hebreo, no le fue en zaga.

Era tal el desmadre, que el presidente de la Comisión que tenía a su cargo la organización del evento   renunció,  y al poco tiempo  se murió de un ataque al corazón.

Muchas empresas extranjeras que habían venido a apoyar económicamente lo que

debía ser la gran fiesta de fin de siglo, se sintieron estafadas. Nunca supieron en manos de quienes quedaron sus aportes.  

Yo no pude presenciar los festejos   porque ese día trabajé en La Humillación.  La última parte  del espectáculo la seguí por televisión. Fue todo tan pobre que no me quedó nada que pudiera recordar.

DE VUELTA AL REDIL. Yo prolongué mi permanencia en el país hasta   julio de 1998, mes que renuncié al geriátrico.  Mis compañeros  me organizaron  una pequeña despedida. El Encargado de  Personal, fue un autentico hipócrita: dijo que La Humillación perdía a su mejor asistente. Tuve que contenerme para no mandarlo a la mierda.  Las veces que  le pedí un aumento me  decía  que la patronal no estaba en condiciones de satisfacer mi pedido porque el boss estaba endeudado: se  había comprado una formidable  lancha para ir a pescar al lago Kineret. No me trataron de retener, como  en  AMIDAR, donde  me prometieron   un aumento con tal que me quedara en la empresa.

Viajé a  Chicago para estar un mes con   Mi Hijo el mediano.

En    ciudad alemana de Frankfurt  hubo un  cambio de avión. Previamente   tuve

que soportar un duro interrogatorio por parte de la  policía militar yanqui que me trató como si yo hubiese sido el terrorista saudí Osama  Bin Laden.

Tuve que resucitar a Mis Padres.   Mi garganta  estaba  hecha  un rallador del esfuerzo que hacía   para que el fulano entendiera mi inglés. También me revolvieron las maletas.

Mi Mujer que hizo mi mismo periplo le fue peor.  En la indagatoria mintió cuando le preguntaron   dónde  se iba a alojar, dio el nombre de un hotel.  No quería comprometer al Mediano que estaba  ilegal en los EEUU.  

Cuando pareció que iba a perder el vuelo la salvó una mujer  de origen peruano. Ella se dio cuenta que Mi Mujer estaba lejos de pertenecer a una  célula extremista.  

En cambio al pequinés que Mi Mujer llevaba  no lo  revisaron. El pichicho podía  haber tenido un explosivo  escondido en algún lugar de su cuerpo.

Llegué a  la Ciudad de los Vientos,  el mismo día que se jugaba  la final del Mundial de Fútbol que   consagró campeón a Francia, por primera vez.

Mi Hijo,  el Mediano  se había alquilado un departamento   en un lugar alejado del downtown,  en una zona   arbolada, invadida por  ardillitas juguetonas, y a pocos metros de una playa.      

Mi hijo  me  estaba esperando en el   descomunal aeropuerto de O ´Hare. Vino en su    Pontiac que utilizaba para repartir  comida   a domicilio.  

Tenía   licencia internacional otorgada por el  Automóvil Club Argentino (ACA). Dos años después revalidó   la estadounidense: mediante un examen que  rindió en    Miami, a pesar de ser un  indocumentado.

EN CHICAGO, el paso del invierno al verano es de un día para el otro: de la nieve a un sol abrasador. Yo soy un fanático del calor. De día me caminaba todo, sin darme tregua. De noche salía  con  Mi Hijo. 

Un sábado de tarde conocí uno de esos parques, considerados los verdaderos    pulmones  de  las grandes   ciudades yanquis. Además de admirar el impresionante lago Michigan, en todo su esplendor, me encontré con grupos  de homosexuales quienes se besaban y se franeleaban a la vista de todos.  

Para mí era la primera vez que me encontraba ante  semejante espectáculo.  Me causó un  cierto   rechazo. Y no sé por qué.

 Regresé a la Argentina desde Miami. El vuelo que tomé en Chicago vino complicado. El avión  llegó retrasado. Además, tuve los mismos inconvenientes que padecí en Londres en 1979.   En el momento del check-in  se me informó que había nuevas instrucciones con respecto al peso  del equipaje que podía portar cada viajero. Lo habían reducido   en cinco kilos. Tuve que  rearmar mis maletas y tirar un montón de cosas porque  Mi Hijo no las quiso  conservar.  Yo  estaba seguro   que había perdido el vuelo a Buenos Aires. Sin embargo, la nave   permanecía en la pista. No alcancé a ubicarme en el único asiento que quedaba libre cuando el avión despegó. Aún hoy me sigo preguntando cómo fue que mi equipaje no se perdió en semejante despelote.

El avión  estaba abarrotado de compatriotas que  habían venido de compras a Miami  aprovechando la  paridad  del peso --  dólar.  

Las azafatas,  todas jóvenes,  no nos soportaban.  En el único momento que cambiaron de semblante  fue cuando salieron al ruedo para vendernos sus productos, supuestamente libres de impuestos.

En Mar del Plata me estaba esperando  un departamento de un ambiente y medio que compartía con dos viviendas similares distribuidas en un largo pasillo.

Mi Mujer  lo  compró  con el  dinero que nos dio  Mi Hermano, el Mediano, antes de viajar y cuya procedencia será  una incógnita hasta el resto de mi vida.  

La casa es como  un nicho,  muy poca iluminación, pero es lo que se pudo comprar con el dinero disponible.

Este PH (propiedad horizontal), tiene algunas virtudes: que está en el Centro de   Mar del Plata no nos hace  falta utilizar   los inmundos colectivos. Todo lo hacemos  caminando. El Hospital, donde Mi Mujer y yo trabajábamos  ( a mí me habían permitido reincorporarme ), está  a seis cuadras   de nuestra casa. No pagamos  expensas, y solo tenemos  una vecina, una señora nonagenaria. El otro departamento está  desocupado la mayor parte del año. ¡Cuánta tranquilidad!

Antes de regresar al Hospital  me anoté en un geriátrico. ¡Otra vez sopa!     

El lugar no podía compararse ni siquiera con las puertas de  La Humillación. Si bien pagaban una miseria, al personal lo tenían en blanco.   

Al dueño del geriátrico no lo conocí: estaba estrenando  esposa y andaba de luna de miel por Europa.

Las condiciones laborales eran una verdadera  salvajada. Las asistentes movilizaban   a los pacientes  arrastrándolos  en sillas comunes. Al poco tiempo estas mujeres, todas  ellas muy  jóvenes, quedaban con sus espaldas   estropeadas.   Los planteles se renovaban constantemente.

Tampoco en Mar del Plata se inspeccionan las condiciones laborales y edilicias de los geriátricos  y, mucho menos, el trato  a los internados.

Yo cobré mi primer sueldo y me fui.     

 A mediados de octubre de ese 1998, unos excompañeros del Hospital hablaron con la Dirección y  lograron mi reincorporación.   A fin de ese mes ya estaba trabajando.

Solamente en  un sistema descontrolado y  anárquico, podía darse mi vuelta al nosocomio.         

Yo tenía    cincuenta y nueve  años de edad cuando   me llegó el nombramiento como personal de  planta, después de haber acumulado cinco como becario.

Me asignaron  a  la Guardia de Emergencia, un lugar que tenía mala prensa porque aquí  mandaban a quienes incomodaban en otros servicios.  

Me encontré, entre otros,  con un drogadicto, con  un alterado mental, con una  golpeadora, con  un acusado de acoso sexual,  con una que tenía más  días de ausencia que de trabajo; uno que nunca atendió a un   solo paciente;  y con otro   que después se suicidó por no soportar a su  mujer y fallarle los intentos de serle infiel.

En este Hospital  no se echaba  a nadie salvo que se le antojara  al Director.  

La Salud Pública adolece de una grave enfermedad: los nombramientos en la mayoría de las áreas son políticos. Y  en Enfermería se acepta gente sin un examen de ingreso, ni  una evaluación psicológica.

Hasta mi jubilación en el 2014, la Enfermería se movía en un callejón sin salida..

No digo que he sido un gran Enfermero. Si digo: que   humanamente estuve entre  los mejores.

A los setenta y tres  de edad me llegó el retiro, a pedido mio. Podía haber estirado un tiempo mas:  no me hubiese significado una diferencia.

 Recibo la jubilación  mínima  porque me faltaron  años de aportes.   

Afortunadamente la llevamos pichuleando gracias a los aportes de MI MUJER,  superiores a mis mendrugos.

 “La vida es una enfermedad: el mundo un gran hospital, y la muerte, el médico que nos cuida a todos”. Heine.