Dios está prófugo, solo está presente en aquellos que buscan quitarlo de su exilio, para que los ayude a sobrellevar la soledad, a consolarlos ante la pérdida de un ser querido, cuando la vida viene cambiada y la felicidad les está negada y, finalmente para poder sobrellevar el temor a la muerte
CUANDO VON WERNICH FUE ordenado sacerdote, ¿qué sintió qué era lo suyo? ¿Un apostolado o una farsa?
Yo nunca entendí
qué función cumplen, por ejemplo los
curas y los rabinos en los ejércitos. Hasta ascienden como si hicieran la carrera
militar.
Hasta se toman
su tiempo para bendecir las armas.
La industria de la guerra se lleva en el mundo entero miles de millones de dólares. Mientras no hay
un mango para los pobres.
Los ejércitos sirven para perpetuar las injusticias
sociales.
Las Iglesias
no son ajenas a la existencia de los
ejércitos.
El ex capellán castrense Rafael Rey se convirtió en uno de los primeros
curas mendocinos en admitir la relación que hubo entre la jerarquía eclesiástica
y la cúpula militar durante la represión ilegal, al afirmar que existió una
"amistad despreciable" entre ambos sectores.
Sin embargo, no aportó los nombres de los represores mendocinos con los
que compartió tareas entre 1975 y 1983, y argumentó que no los recordaba.
El obispo señaló que en algunas
oportunidades recibió a personas que denunciaban desapariciones de sus
familiares.
“Hice una lista con datos con más
de cien nombres, se
la presenté a Albano Harguindeguy
-quien era
ministro del Interior en ese momento- y a monseñor
Pío Laghi, (quien por entonces era nuncio apostólico), pero de ninguno de
los dos obtuve respuestas", señaló. Sin embargo, Rey tampoco aportó
información sobre los pedidos de los familiares porque argumentó que ya
no tiene "esas listas" porque las "destruyó".
Rey estuvo en el Arzobispado de Mendoza veintiséis años, desde 1967 hasta 1992. Primero fue
secretario canciller, después vicario general y por último obispo auxiliar,
además de capellán auxiliar del Ejército entre 1975 y 1983.
Al dar testimonio
en el Juicio por la Verdad sostuvo que
" algunos curas sabían”, de la actividad criminal de la Dictadura.
Rey reconoció que
la jerarquía eclesiástica no tuvo el compromiso que le correspondía.
(Extractado de Infonews)
Concordia
es, al igual que muchas otras ciudades argentinas, tierra fértil para los CURAS ANTISEMITAS.
El
presbítero Oscar Belli fue
denunciado por proferir frases de
carácter antisemita durante la celebración de una misa en una parroquia de esta
localidad entrerriana, en la que advirtió que los judíos somos “mentirosos
y tenemos el alma podrida.”
El cura
nos acusó de no reconocer “a Jesús como
el mesías.” Una hebrea, Rita Arcusin, de cuya
familia la mía era muy amiga, que no era
la primera vez que participaba de una ceremonia católica, acompañando a una amiga, denunció al
hijoputa ante la delegación local de la
Subsecretaría de Derechos Humanos de Concordia.
Por
supuesto el muy cobarde, utilizando el argumento
de los
miserables, dijo que sus dichos habían sido
sacados de
contexto.
Es difícil
comprender que haya gente que sea devota
de la Iglesia Católica, cuando en su entorno se han congregado curas asesinos, pederastas,
violadores y
de calañas parecidas
EN LOS EEUU., la Iglesia católica logró,
mediante el pago de indemnizaciones
varias veces millonarias, silenciar a las familias de menores que habían sido
abusados por sacerdotes.
A mediados del año 2012, un cura de Filadelfia fue
juzgado por cometer pedofilia.
En esta ocasión el Vaticano no pudo evitar el
juicio.
No solamente en el catolicismo se producen ultrajes al pudor. En el mundo
islámico hay situaciones donde las víctimas
son secuestradas, y violadas.
EN PAKISTÁN cada año, cerca de mil niñas cristianas son amenazadas de muerte si no se
casan en el ritual islámico.
Al hombre, su presencia en la
Tierra, le genera malestar, angustia e incertidumbre, porque vive en una
constante contradicción entre lo que es y
lo que debería ser.
Por eso
muchos mortales se deciden por el suicidio directo y otros después de experimentar
otras alternativas, como drogarse, para
ver si la vida se les hace más placentera.
EN EL JUDAÍSMO el “Si Dios quiere”, produjo un profundo quiebre
después del Holocausto.
Los sobrevivientes se dieron cuenta, tardíamente, que Jehová los había
abandonado. Que la vida es incomprensible. No hay forma de justificar tanto
sufrimiento.
En los libros Levítico y
Deuteronomio se alerta al pueblo hebreo de todo aquello que tiene que ver con
la magia negra, la adivinación, lo agorero,
y la hechicería.
En el mismo sentido se expresaba el médico y filósofo andaluz Maimónides,
(Rambam, n.1135), que por sobre todas las cosas estaba la Voluntad Divina.
Sin embargo, a los pueblos paganos les ha ido mejor que a los incondicionales de Jehová.
Los romanos, los últimos en despojarnos de nuestras
tierras estaban protegidos por un
montón de dioses; y cuando la cosa les venía torcida, recurrían a
los augures: adivinos que interpretaban el vuelo de las aves y símbolos como
los eclipses. Y también, a los arúspices:
adivinos que examinaban las entrañas de
los animales muertos.
Yo sigo sin entender quién
pudo ser el maldito que le recomendó a ABRAHAM movilizar
al pueblo hebreo de la ciudad
caldea de Ur, para marchar con rumbo desconocido y terminar en lo que
anacrónicamente se ha dado en llamar la
“Tierra Prometida.”
De todas las
explicaciones históricas,
solamente nos han
quedado pesares y muertos.
Aun más grotesco:
a un desvariado se le dio por definir a este pedazo de territorio como
“La tierra de la leche y miel.”
Para colmo de males, para
que nuestra desventura fuera completa no se ha podido
encontrar el certificado de propiedad
para poder justificar nuestra presencia
en Eretz Israel.
Por eso se
aprovecharon de nosotros los asirios, los babilonios, los macedonios y los
helenos.
Y Dios no se dio
por enterado.
Nunca supe
cuál fue el valor emocional y espiritual del judío, para mantener su condición
de monoteísta, sin doblegarse ante el dolor y el sufrimiento provocado
por
aquellos que trataron de torcerles sus
convicciones religiosas.
Teniendo
en cuenta que la existencia no es aquella que nos venden, no hay ideal que justifique perder la
vida.
Si de
cualquier manera los cambios sociales se
producen en forma espontánea sin necesidad de recurrir a las guerras. Por
supuesto, que esto no es lo que piensan
los vendedores de armas.
Las
llamadas revoluciones produjeron más víctimas que beneficios. Y los vencedores
se olvidaron los motivos que lo llevaron a luchar. Y terminaron pareciéndose al enemigo.
El pueblo hebreo se mantuvo unido en la adversidad para evitar su
desintegración frente a la criminalidad
religiosa orquestada por la Iglesia Católica Apostólica
y romana.
Sin embargo, nos faltó un Dios que nos
protegiera.
Hubo muchos indicadores que venían de la lógica
pura, que estábamos cada vez más expuestos al vandalismo de los
cristianos.
Sin
embargo, muy pocos vieron, o no
quisieron ver que con las plegarias no alcanzaba para salvarnos de las exterminios a los que constantemente
nos vimos sometidos.
Una prima
de Mi Madre que vivía en Israel, me
contó que antes de la SGM llegaron a Polonia representantes de los movimientos
sionistas, alertando sobre los peligros que nos acechaban, con el ascenso del
nazismo en Alemania.
La prima de Mi Madre no dudó un instante en levantar
campamento.
Muy
pocos siguieron su ejemplo. Y el final
es harto conocido.
Lo mismo
ocurrió con los hebreos que vivían en la Europa Oriental.
El
filántropo de origen alemán, Maurice von Hirsch (n. 1831), trató de
salvarlos de los pogromos que veían soportando. Los quiso llevar hacia países menos hostiles. Fueron muy pocos los que
aceptaron su propuesta. Los que se quedaron
hipotecaron sus vidas para
siempre.
El
nazismo fue un planificado intento de Exterminarnos.
El comunismo fue la supresión del
pensamiento
cultural, intelectual y profesional de
millones de hebreos.
No sé
qué Dios fue el que se entrevistó con MOISÉS.
Tampoco sé con qué autoridad castigó a toda una
generación de hebreos, todo porque algunos adoraban
a un becerro de oro, una costumbre adquirida durante
el cautiverio en Egipto.
El Dios de Moisés se hizo el
distraído cuando debió defendernos. Tampoco han
faltado otros pueblos que han sufrido no solamente la pérdida de sus libertades, sino también sus vidas.
En pleno siglo XXI un hombre
fue condenado a muerte en Irán por haberse convertido al cristianismo.
Un futbolista fue detenido en
Arabia Saudita por llevar un tatuaje de Cristo
Qué decir de la masacre que
ocurrió en Egipto el 9 de octubre de 2011, cuando las
fuerzas armadas, encargadas de la
seguridad, se abalanzaron con sus
coches blindados contra cristianos coptos que protestaban por la demolición de
una iglesia en la
provincia de Asuán,
al sur del país.
ASESINATOS EN NOMBRE DE DIOS.
Un beato criminal,
por acción u omisión, es motivo de veneración. Esta joyita de la fe cristiana, SAN AMBROSIO,
fue obispo de Milán (n.340), durante el imperio de su coterráneo Teodosio I
(n.347.)
Ambrosio
alentó el incendio de una sinagoga en Irán
porque los hebreos eran merecedores de la muerte.
Los ejecutores de la orden fueron monjes, hombres
brutales, violentos y asesinos.
En el año 393 por presión de
Ambrosio, el imbécil emperador prohibió los primeros Juegos Olímpicos. Los Juegos
volvieron a organizarse recién en 1896.
Seguramente que
fue nuestro mismo Dios el que
desamparó a la filósofa y maestra neoplatónica griega, Hipatia
de Alejandría (n. 415), linchada
por una turba de cristianos.
(Continuará)