Friday, September 13, 2019

DIOS ESTA PRÓFUGO (IV)



      A cada paso una mentira.

Con el auge del nazismo en Europa, recrudeció la judeofobia argentina en  grupos  germanófilos  y nacionalistas. 
Sus publicaciones no cejaron después de la guerra. Para la década del sesenta del siglo XX la más activa banda judeofóbica argentina fue TACUARA, que tenía por mentores a dos lacras humanas: los sacerdotes Alberto Ezcurra y Julio Meinvielle.
Estaban en connivencia con el representante de la Liga Árabe Hussein Triki. 
Tacuara, entre sus secuencias ideológicas,  secuestró, torturó y asesinó al estudiante de origen hebreo RAÚL ALTERMAN.
A los padres del muerto le enviaron un mensaje: “Nadie mata porque sí nomás; a su hijo lo han matado porque era un perro judío comunista… Si no están conformes, que se retiren todos los perros y explotadores judíos a su Judea natal.”  
  Una versión local de los  Los Protocolos de los Sabios de Sion se publicó  en la Argentina cuando en 1971 un profesor de Economía de la Universidad de Buenos Aires, otra basura, WALTER BEVERAGGI ALLENDE, difunde la patraña conocida como Plan Andinia, que era  un supuesto complot para desmembrar la Patagonia de la Argentina  para crear otro Estado hebreo.
Su denuncia fue llevada a la Confederación del Trabajo y a diversos medios periodísticos.
Cuatro años después Beveraggi publicó La inflación argentina, en cuya tapa la Argentina aparecía crucificada con estrellas de David por el estereotipo de un judío.
La judeofobia fue muy activa durante la dictadura militar en la Argentina entre los años 1976-1983.
El periodista JACOBO TIMERMAN narró que cuando estuvo preso  le exigían detalles del Plan Andinia.
De entre los miles de desaparecidos, los hebreos fueron las víctimas favoritas en los centros de tortura.  Mi Padre me contó  que durante los años de la SGM cerca de nuestra casa había una imprenta dedicada a
difundir libelos antisemitas.                                                                         
Ahora, más que nunca,  se aprovechaban de nosotros   porque sabían que  Dios nos había  abandonado. 
Mi Padre siempre me  decía que la comunidad hebrea argentina salvó su  pellejo porque los nazis perdieron la guerra.
En el país sobraban los admiradores de Hitler   dispuestos a copiar sus fórmulas para exterminarnos.
A los argentinos de origen hebreo que vivían en Europa  el Gobierno argentino les negó  salvoconductos, a pesar que los nazis estaban dispuestos a extraditarlos.
Todos perecieron en campos de concentración.
 El escritor y periodista argentino de origen estadounidense UKI GOÑI (n.1953): describió como “La fuga mas importante en los anales del crimen”, cuando   “después de la guerra, el gobierno de Juan Perón tomó un enfoque proactivo para la organización de la llamada líneas de ratas’.
PERÓN CONSIDERÓ a los juicios Núremberg: “una atrocidad que la historia no perdonará.”
Como resultado: miles de criminales de guerra  excolaboradores nazi, entre ellos Adolf Eichmann, Josef Mengele, Erich Priebke y Klaus Barbie,  escaparon a la Argentina, donde se les proporcionó nuevas identidades y empleos  en virtud de los programas que se ejecutaban dentro de la Casa Rosada.”
LÍNEAS DE RATAS. Eran sistemas de escape para Nazis y otros fascistas que dejaban Europa a finales de la Segunda Guerra Mundial tras la derrota de los países del Eje. Estas rutas de escape terminaban generalmente en paraísos seguros en Sudamérica: Argentina, Paraguay, Brasil y Chile. 
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Quizá  por mi condición de asmático crónico, quizá por mi natural cobardía me puse muy mal cuando descubrí que una de las joyitas que parió este país, el escritor Hugo Wast (Gustavo Martínez Zuviría ( n. 1883), de  ferviente militancia religiosa y nacionalista,   nos  imputaba ser los causantes de todos los males de este  mundo. 
Yo temía que este  personaje nefasto que llegó a ser Ministro de Educación y uno de los impulsores de la enseñanza católica en los colegios,  organizara pogromos al estilo de la Europa oriental.
 Por supuesto que este excremento humano nunca dijo palabra alguna  sobre nuestros aportes a la Medicina,  a la Literatura, a la Física y  a otras tantas Ciencias.
  Otro golpe a la razón la recibí cuando me enteré   que mi admirado poeta español  Gustavo Adolfo Bécquer (n.1836), era un vehemente antisemita.
 EL ANTISEMITISMO CATOLICO. La Iglesia siempre
utilizó  los mismos argumentos, todos refutables, para que  nos persiguieran  y mataran.
Sin tener la mínima prueba nos acusaban   de asesinar a cristianos, especialmente niños  con el fin de utilizar su sangre en la Pascua   para  amasar el pan ácimo--matzá.
 Hubo cientos de libelos basados en esta creencia que se fueron repitiendo a lo largo de los siglos.
Una primera versión se publicó en la ciudad española de Zaragoza en el año    1182.
“Hemos oído decir que en ciertos lugares durante el Viernes Santo los judíos secuestran niños y los colocan burlonamente en la cruz.”
No eran simples leyendas para entretener a la gilada: se desencadenaban   numerosas persecuciones, ensañamientos y crímenes.
 Por decisión del  Cuarto Concilio Letrán del año  1215
la hostia   se convirtió en el cuerpo de Jesús.  Y sirvió para acusarnos  de robarnos la galletita.
Por esta oblea tuvimos que sufrir persecuciones   y matanzas.
La mayor parte de las carnicerías humanas se perpetraron en Alemania y Austria.
Estos criminales fueron algunos de  los mentores de los que se valió Hitler para intentar exterminarnos.
  Siguiendo con la galletita, hubo quienes profundizaron el ingenio acusándonos  de robar las hostias de la  sacristía con el fin de “atormentarlas” y reeditar el sufrimiento de la pasión y el deicidio.
El epílogo de esta patraña  colectiva era perseguirnos y asesinarnos.
“En la ciudad española de Segovia después de  una supuesta profanación ocurrida  en 1415   se saldó el pecado  con la confiscación de la sinagoga y la ejecución de los rabinos.”  
El príncipe sevillano  Juan de Aragón (n.1478),  patrocinó algunas denuncias en nuestra contra, con el mismo argumento: profanación de la  hostia.
EN  LISBOA,  en el año1671 ya no había hebreos. Sin embargo, por  el robo de una hostia se culpó  a un grupo de  marranos,   comúnmente llamados:“ nuevos cristianos,”  que se habían convertido al catolicismo para salvar el pellejo. Sin embargo, fueron masacrados como a aquellos   que se negaron a abjurar de su fe.
Y Dios no castigó a los asesinos.
  Cuando la   Peste Negra asoló Europa, la reacción popular fue extrema: arremetieron contra nosotros
acusándonos de   envenenar los pozos de agua para destruir la cristiandad.
Miles de hebreos fueron aplastados.
Si algo nos faltaba fue la aparición de LOS FLAGELANTES un movimiento alemán que  durante la Peste Negra su gente  se azotaba  y de paso expiaban   sus pecados, matando a quienes  consideraban los asesinos de  Cristo.
Las boñigas humanas apestaron la Tierra en todas las épocas.
Los flagelantes. Pensaban que  recreando la Pasión de Cristo (penitencia), lograrían salvarse de la peste negra, considerando  que era un castigo divino.
   Durante las Cruzadas fueron aniquiladas  nuestras comunidades alemanas de Spira, Worms, Maguncia y Colonia.
 Según las necesidades de los católicos   se nos acusaba de todo y de lo contrario al mismo tiempo: si éramos
pobres, éramos parásitos, sucios, piojosos. Si éramos ricos, éramos usureros, que adoraban el dinero y arruinaban a los cristianos.
YA EN EL  SIGLO XI DIOS ESTABA  PRÓFUGO.
En el siglo XVI se produjo un cisma en la Iglesia, y nació el protestantismo, que entre otras facetas buscó recuperar las raíces hebreas del cristianismo. 
Inútiles fueron  nuestras  esperanzas  de tener de nuestro lado a  una Iglesia  compasiva.  
Uno de mis hijos me preguntó: ¿por qué tanto odio hacia nosotros?
Con mi lógica humana no supe qué responderle.
En pleno año 2012  alguien escribió: “Los Sionistas no quieren perder sus privilegios hegemónicos es por eso que están empujando al mundo a una nueva guerra
devastadora mundial, igual que lo hicieron anteriormente, para empezar de cero,
saben que la guerra nuclear es la única salida que tienen.
Su fraude ya no puede seguir más, es por eso que quieren patear el tablero y echar el mundo abajo.
La invasión y genocidio en Libia, las provocaciones a Siria e Irán empujando a Rusia y a China a la III Guerra mundial, es lo que ellos están buscando y están
moviendo toda su maquinaria hacia ese objetivo.”
Es increíble que sigan  existiendo tantos  resentidos sociales  capaces de querernos   cepillar siempre en base a   burdas mentiras.  
Recientemente salió a la luz la situación vivida por tres SOLDADOS DE ORIGEN HEBREO, durante la Guerra de Malvinas.
Sus jefes tuvieron hacia ellos la misma actitud despectiva como si no fueran combatientes sino integrantes de alguna secta diabólica.
Y pensar que Israel ayudó al Ejército argentino.
El antisemitismo argentino se corresponde con la  prédica recibida, empezando por los sectores más retrógrados del clero, pasando por el Ejército, siguiendo por  los sindicalistas,  y terminando    por  los políticos.
Hay otros  energúmenos, a quienes  también  les cuadra tirarnos mierda, con tal de ocultar su propia bosta.   
Y Dios sigue sin aparecer.
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La vida es una fotocopia.

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