A cada paso una
mentira.
******
Su denuncia fue llevada a la Confederación del
Trabajo y a diversos medios periodísticos.
Cuatro años después Beveraggi publicó La inflación argentina, en cuya tapa la Argentina aparecía crucificada
con estrellas de David por el estereotipo de un judío.
La judeofobia fue muy activa durante la dictadura
militar en la Argentina entre los años 1976-1983.
El periodista JACOBO TIMERMAN narró que cuando
estuvo preso le exigían detalles del Plan Andinia.
De entre los miles de desaparecidos, los hebreos
fueron las víctimas favoritas en los centros de tortura. Mi
Padre me contó que durante los años de
la SGM cerca de nuestra casa había una
imprenta dedicada a
difundir libelos
antisemitas.
Ahora, más que nunca, se aprovechaban de nosotros porque sabían que Dios nos había
abandonado.
Mi Padre siempre me
decía que la comunidad hebrea argentina salvó su pellejo porque
los nazis perdieron la guerra.
En el país sobraban los
admiradores de Hitler dispuestos a copiar sus
fórmulas para exterminarnos.
A los argentinos de origen
hebreo que vivían en Europa el Gobierno argentino les
negó salvoconductos, a pesar que los nazis estaban dispuestos a extraditarlos.
Todos perecieron en los
majanot ricuz.
El escritor y periodista argentino de origen estadounidense UKI
GOÑI (n.1953): describió como “La fuga mas
importante en los anales del crimen”, cuando
“después de la guerra,
el gobierno de Juan Perón tomó un enfoque proactivo para la organización de la llamada ‘líneas
de ratas’.”
PERÓN
consideró a los juicios Núremberg: “una atrocidad que la historia no perdonará.”
Como resultado: miles de criminales de guerra
y
colaboradores, entre ellos Adolf Eichmann, Josef
Mengele, Erich Priebke y Klaus Barbie, escaparon a la Argentina, donde se les proporcionó nuevas identidades y empleos en virtud de los programas que se ejecutaban
dentro de la Casa Rosada.”
LÍNEAS DE RATAS. Eran
sistemas de escape para Nazis y otros fascistas que dejaban Europa a finales de la Segunda Guerra Mundial tras la derrota de los países del Eje. Estas rutas de escape
terminaban generalmente en paraísos seguros en Sudamérica: Argentina, Paraguay, Brasil y Chile.
****
Quizá por mi condición de asmático crónico, quizá por mi natural cobardía me puse muy
mal cuando descubrí que una de las joyitas que parió este país, el escritor
Hugo Wast (Gustavo Martínez Zuviría ( n. 1883), de ferviente militancia religiosa y nacionalista, nos
imputaba ser los causantes de todos los males de este mundo.
Yo
temía que este personaje nefasto que
llegó a ser Ministro de Educación y uno de los impulsores de la enseñanza
católica en los colegios, organizara
pogromos al estilo de la Europa oriental.
Por
supuesto que este excremento humano nunca dijo palabra alguna sobre nuestros aportes a la Medicina, a la Literatura, a la Física y a otras tantas Ciencias.
Otro
golpe a la razón la recibí cuando me enteré
que mi admirado poeta español GUSTAVO
ADOLFO BÉCQUER (n.1836), era un vehemente antisemita.
EL
ANTISEMITISMO CATOLICO. La Iglesia siempre
utilizó los mismos argumentos, todos refutables, para
que nos persiguieran y mataran.
Sin
tener la mínima prueba nos acusaban de
asesinar a cristianos, especialmente niños
con el fin de utilizar su sangre en la Pascua
para amasar el pan ácimo--matzá.
Hubo cientos de libelos basados en esta
creencia que
se
fueron repitiendo a lo largo de los siglos.
Una
primera versión se publicó en la ciudad española de Zaragoza en el año 1182.
“Hemos oído decir que en ciertos lugares durante el
Viernes Santo los judíos secuestran niños y los colocan burlonamente en la
cruz.”
No
eran simples leyendas para entretener a la gilada: se desencadenaban numerosas persecuciones, ensañamientos y
crímenes.
Por
decisión del Cuarto Concilio Letrán del
año 1215
la hostia se convirtió en el cuerpo de Jesús. Y sirvió para acusarnos de robarnos la galletita.
Por esta oblea tuvimos que sufrir
persecuciones y matanzas.
La mayor parte de las carnicerías humanas se
perpetraron en Alemania y Austria.
Estos criminales fueron algunos de los mentores de los que se valió Hitler para
intentar exterminarnos.
Siguiendo con la galletita, hubo quienes
profundizaron
el
ingenio acusándonos de robar las hostias de la
sacristía
con el fin de “atormentarlas” y reeditar el sufrimiento de la pasión y el deicidio.
El
epílogo de esta patraña colectiva era
perseguirnos y asesinarnos.
“En la ciudad española de Segovia después
de una
supuesta
profanación ocurrida en 1415 se saldó el pecado con la confiscación de la sinagoga y la
ejecución de los rabinos.”
El
príncipe sevillano Juan de Aragón
(n.1478), patrocinó algunas denuncias en
nuestra contra, con el mismo argumento: profanación de la hostia.
En Lisboa,
en el año1671 ya no había hebreos. Sin embargo, por el robo de una hostia se culpó a un grupo de marranos comúnmente llamados:“ nuevos cristianos,” que se habían
convertido al catolicismo para salvar el pellejo. Sin embargo, fueron
masacrados como a aquellos que se
negaron a abjurar de su fe.
Y DIOS NO CASTIGÓ A LOS ASESINOS. Cuando la Peste Negra asoló Europa, la reacción
popular fue extrema: arremetieron contra nosotros acusándonos de envenenar los pozos de agua para destruir la
cristiandad.
Miles de hebreos fueron aplastados.
Si algo nos faltaba fue la aparición de Los Flagelantes
un movimiento alemán que durante
la Peste Negra su gente se azotaba y de paso expiaban sus pecados, matando a quienes consideraban los asesinos de Cristo.
Las
boñigas humanas apestaron la Tierra en todas las épocas.
Los flagelantes. Pensaban
que recreando la Pasión de Cristo
(penitencia), lograrían salvarse de la peste negra, considerando que era un castigo divino.
Durante
las Cruzadas fueron aniquiladas nuestras
comunidades alemanas de Spira, Worms, Maguncia y Colonia.
Según
las necesidades de los católicos se nos
acusaba de todo y de lo contrario al mismo tiempo: si éramos pobres, éramos
parásitos, sucios, piojosos. Si éramos
ricos, éramos usureros, que adoraban el dinero y arruinaban a los cristianos.
YA EN EL
SIGLO XI DIOS ESTABA PRÓFUGO. En el siglo XVI se
produjo un cisma en la Iglesia, y nació el protestantismo, que entre otras
facetas buscó recuperar las raíces hebreas del cristianismo.
Inútiles fueron
nuestras esperanzas de tener de nuestro lado a una Iglesia
compasiva.
Uno de mis hijos me preguntó: ¿por qué tanto odio
hacia nosotros?
Con mi lógica humana no supe qué responderle.
En
pleno año 2012 alguien escribió: “Los Sionistas no quieren perder sus
privilegios hegemónicos es por eso que están empujando al mundo a una nueva guerra devastadora mundial, igual que lo
hicieron anteriormente, para
empezar de cero, saben que la guerra
nuclear es la única salida que tienen.
Su fraude ya no puede
seguir más, es por eso
que quieren patear el tablero y echar el mundo abajo.
La
invasión y genocidio en Libia,
las provocaciones a Siria e Irán empujando a Rusia y a China a la III Guerra
mundial, es lo que ellos están buscando y están
moviendo
toda su maquinaria hacia ese objetivo.”
Es
increíble que sigan existiendo
tantos resentidos sociales capaces de querernos cepillar siempre en base a burdas mentiras.
Recientemente salió a la luz la situación vivida por tres soldados de origen hebreo, durante la Guerra de Malvinas.
Recientemente salió a la luz la situación vivida por tres soldados de origen hebreo, durante la Guerra de Malvinas.
Sus
jefes tuvieron hacia ellos la misma actitud despectiva como si no fueran combatientes
sino integrantes de alguna secta diabólica.
Y
pensar que Israel ayudó al Ejército argentino.
El antisemitismo argentino se corresponde con
la prédica recibida, empezando por los
sectores más retrógrados del clero, pasando por el Ejército, siguiendo por los sindicalistas, y terminando por
los políticos.
Hay
otros energúmenos, a quienes también
les cuadra tirarnos mierda, con tal de ocultar su propia bosta.
Y DIOS SIGUE SIN APARECER. El odio hacia mi pueblo es un sentimiento alimentado
durante siglos por la Iglesia
Católica.
Esa animadversión prospera en la ignorancia.
Por
eso se nos ha calumniado, satanizado, perseguido y
masacrado, en los países donde el clero católico ha tenido una mayor influencia.
A
pesar que mi pueblo ha sido el primero en creer en un único Dios se lo
considera una "raza maldita" de "pérfidos". Para ello hacen
uso de interpretaciones tendenciosas de
las Sagradas Escrituras.
Si
un hijo puede llegar a odiar a su padre, qué problema que la Iglesia Católica,
nos haya maltratado a pesar que le hemos dado todos los elementos para que
organizaran su curro universal.
Jesucristo
practicaba la religión judía, sin embargo los católicos se encargaron de
envolver su creencia en un gran paquete de odio y extermino.
“Cuando murió (Jesús) tomaron su
cuerpo y lo envolvieron en
vendas con los aromas conforme a la costumbre judía de sepultar.”
Esto
lo escribió el hebreo MATEO LEVI,
considerado uno de los Padres de la Iglesia de Roma.
A la Iglesia Católica siempre le molestó que
practicáramos el verdadero
monoteísmo. Que no aceptáramos ese
enorme muestrario de santos y vírgenes.
En
distintas épocas los hebreos europeos
trataron de mantener un comportamiento social como el de cualquier gentil y así le fue.
El
fallecido cardenal francés, Monseñor Jean Marie Lustiger, un
hebreo convertido, se salvó de
ser horneado en un campo
nazi gracias a la bondad de una familia católica.
En
cambio su madre murió en el
campo de exterminio de Auschwitz.
La alemana de origen hebreo, convertida al catolicismo, EDITH STEIN, conocida como Santa Teresa Benedicta de la Cruz
(n.1891) terminó con su vida en
los hornos de Auschwitz.
De
nada le sirvió su cristianización a esta monja de las
Carmelitas. Mucho menos escribirle al papa Pio XII
por sentirse consternada viendo un mundo en llamas.
Y
el Pío no dijo ni pío y Dios no se dio por enterado.
Ningún antisemita se niega a recibir
tratamiento de un médico hebreo. Mucho menos de recurrir a medicamentos creados
por científicos hebreos.
Somos
una raza pérfida que beneficia a la
Humanidad. ¡Qué paradoja!
No comments:
Post a Comment